- Relájese y lea con tranquilidad, serena y lentamente.
- Sienta y muestre placer al leer.
- Póngase en los zapatos de quien escucha: ¿qué está viendo?, ¿qué comenta?, ¿cómo reacciona?
- Esté pendiente de lo que los niños y niñas dicen, miran, señalan o comentan.
- Aproveche las intervenciones de los niños y niñas para explorar y ampliar qué es lo que ellos están sintiendo y entendiendo.
- Evite los sonsonetes llorones, lea con naturalidad.
- Evite manotear, balancearse o mover los brazos tanto que los niños y niñas terminen mirándolo a usted (y no al libro que está mostrando).
- Relea líneas o párrafos, para aclarar, para recordar, para divertirse juntos.
- Repase las imágenes y deje que las describan.
- No atormente a los niños y niñas pidiéndoles que expliquen qué entendieron, o tomándoles lección.
- Es rico leer en voz alta. Combine la lectura de su libro con una canción, una rima o una adivinanza que pueda recordar (o improvisar) y tenga relación con el texto leído.
Si no se siente cómodo leyendo en voz alta, cuente a
los niños cuentos, anécdotas de niñez, cosas que le han pasado. Haga de este momento un tiempo de conversación y de intercambio.
